November 29th, 2007

Guisaillo mediterráneo de pez espada y gambas


Otra vez marmitako?? Nooooo!! Es la única cosa que se me ocurre cuando compro bonito o pez espada. Y no es que no esté bueno, está buenísimo pero ya me he cansado un poco. Así que en el supermercado pasando por la pescadería he visto unas gambitas y he empezado a babear... madre mía! Quien me lo diría! Tanto años renegando de ellas y ahora en dos años estoy comiendo todas las que no he comido en toda mi vida. Pero es que son ligeras, sabrosas y le dan el toque justo a cualquier plato de pescado.
En realidad, sinceramente, para mí este plato sería perfecto cambiando el pez espada por unas sepias... lo sé, no tiene mucho sentido, cambia completamente la receta pero el gusto y la textura de la sepia se ajusta más al de las gambas y el pez espada, como el atún o el bonito, se vuelve duro al cocinarlo; nada que ver con su sabor original en crudo... a cada cosa lo suyo!!

Ingredientes:
500 kg de pez espada
15 gambas
1 cebolla pequeñita
½ vasito de vino blanco
150 ml de caldo de verduras
4-5 tomates de pera
50 gr de aceitunas negras
1 cuchara de alcaparras
1 anchoa en aceite
½ guindilla fresca
Orégano
Aceite de oliva y sal

Preparación:

Lavar, secar y limpiar de piel y espinas el pez espada. Cortar en trozos de aproximadamente 2 cm. Pelar y limpiar las gambas y cortarlas o no en trocitos dependiendo de su tamaño, yo las he utilizado enteras porque eran pequeñitas (tener en cuenta que su tamaño se reduce considerablemente al cocerlas).
Lavar, pelar, quitar las semillas y cortar en cubitos los tomates; cortar en rodajitas las aceitunas.
Pelar y cortar finamente la cebolla, sofreirla en una sartén con un poco de aceite; cuando empiece a dorarse añadir el pez espada y las gambas y proseguir la cocción. Cuando el pescado empiece a dorarse ajustar de sal e incorporar el vino. Dejar evaporar.
Añadir los tomates, las aceitunas, la anchoa cortada en trocitos y la guindilla en rodajitas. Sofreir durante dos minutos.
Incorporar el caldo y dejar cocer 10 minutos a fuego moderado.
Espolvorear con un poco de orégano y servir caliente.